miércoles, 23 de octubre de 2013

Qué importa lo que hayamos sido o hecho,
si lo que importa es el presente

falsa vida

Un dia miras a tu alrededor y comprendes que has estado dormido durante años, o durante incluso toda la vida!
De que las cosas que han ido pasando solo han sido un sueño que vagamente recuerdas. De como han pasado los años y tu mente no lo considera real.
Creo que son experiencias que pueden tenerse cuando se está al borde de la muerte o cuando te estás desintoxicando de la ciudad, el trabajo temporal, problemas con tu pareja o del dinero, para lo cual lo mejor es un sitio retirado y los padres. Derepente pestañeas como todos los dias, cada tantos segundos, pero en uno de esos pestañeos abres los ojos y ves todas las cosas con tal claridad (no solo las físicas) que los ojos se abren, se ensanchan sin control por todo lo que están viendo que nunca jamás han visto y que se dan cuenta de que el tiempo ha pasado, pero es la primera vez que ellos ven.
Es un momento de lucidez. Un momento que algunos cerebros pueden conceder.
Es el momento que pasas el resto de tu vida añorando si no has sabido retener.

Crisis


Rodeados de pesimismo, de duros tiempos sin trabajo, con unos contratos pésimos y en círculos de trabajo igualmente tensos, la vida se hace bastante soporífera.

¡Todos necesitamos una gran fiesta! Una fiesta donde inhibir nuestros pesares del día a día y comunicarnos únicamente con nuestros cuerpos sedientos de contacto humano, desahogo, movimiento libre y relajación de los músculos a través de la música. De que nuestras caras petrificadas y cansadas de repetir las mismas frases; la cosa está muy mal, hay que irse del país, recortes, etc., ¡que estallen en risas abiertas, que se vean nuestras dentaduras que llevan tanto tiempo en la oscuridad, nuestras lenguas e incluso campanillas! Todo eso que nos recuerde que estos tiempos no deben tener tanto que ver con nosotros, que sean ajenos a nuestro día a día. Que nosotros simplemente debemos movernos, no parar de hacer lo que nos gusta, seguir viendo a la gente que queremos ver, seguir con nuestras rutinas sin envenenarnos las mañanas con lo difícil que está todo.

Ha habido tiempos duros, más duros y más fáciles también, pero todos se han superado, no queda otra.

Asique para los que los tiempos son difíciles, uniros a nuestra fiesta de ver amaneceres, jugar con nuestros hijos o animales, abrazar a los seres queridos, leer un buen libro, etc. Para los que sean más fáciles, no dejéis de compartir vuestra dicha con nosotros, vuestras sonrisas para contagiarnos con el optimismo del que tiene una vida plena.

A todos, ¡vivid!