miércoles, 23 de octubre de 2013

Crisis


Rodeados de pesimismo, de duros tiempos sin trabajo, con unos contratos pésimos y en círculos de trabajo igualmente tensos, la vida se hace bastante soporífera.

¡Todos necesitamos una gran fiesta! Una fiesta donde inhibir nuestros pesares del día a día y comunicarnos únicamente con nuestros cuerpos sedientos de contacto humano, desahogo, movimiento libre y relajación de los músculos a través de la música. De que nuestras caras petrificadas y cansadas de repetir las mismas frases; la cosa está muy mal, hay que irse del país, recortes, etc., ¡que estallen en risas abiertas, que se vean nuestras dentaduras que llevan tanto tiempo en la oscuridad, nuestras lenguas e incluso campanillas! Todo eso que nos recuerde que estos tiempos no deben tener tanto que ver con nosotros, que sean ajenos a nuestro día a día. Que nosotros simplemente debemos movernos, no parar de hacer lo que nos gusta, seguir viendo a la gente que queremos ver, seguir con nuestras rutinas sin envenenarnos las mañanas con lo difícil que está todo.

Ha habido tiempos duros, más duros y más fáciles también, pero todos se han superado, no queda otra.

Asique para los que los tiempos son difíciles, uniros a nuestra fiesta de ver amaneceres, jugar con nuestros hijos o animales, abrazar a los seres queridos, leer un buen libro, etc. Para los que sean más fáciles, no dejéis de compartir vuestra dicha con nosotros, vuestras sonrisas para contagiarnos con el optimismo del que tiene una vida plena.

A todos, ¡vivid!

No hay comentarios:

Publicar un comentario